A bordo el hospital está lejos. Lo que se espera del patrón no es tratar, sino estabilizar y pedir ayuda pronto y bien.
Pedir ayuda médica
Por el canal 16, o el 900 202 202 de Salvamento Marítimo. Existe además el servicio de consulta radio-médica, que asesora por radio y decide si hace falta evacuación. Al llamar hay que dar posición, número de personas, qué ha pasado, estado del accidentado y qué medios hay a bordo.
Heridas y hemorragias
- Heridas: limpiar con agua y jabón o suero, no con alcohol sobre la herida
abierta, y cubrir con apósito estéril.
- Hemorragias: presión directa sobre el punto que sangra, con lo más limpio que
haya, y elevar el miembro. Se añaden apósitos encima sin retirar los empapados. El torniquete es el último recurso y solo en hemorragias masivas de extremidades.
- Contusiones: frío local las primeras horas, y reposo del miembro. Vigilar si hay
deformidad, que sugiere fractura.
Quemaduras
Enfriar con agua abundante a temperatura ambiente durante varios minutos, cubrir con gasa limpia y no reventar las ampollas ni aplicar pomadas, aceite ni pasta de dientes. Las quemaduras originadas por productos químicos —ácido de baterías— se lavan con mucha agua durante más tiempo. Si son extensas o afectan a cara, manos o articulaciones, hay que evacuar.
Insolación y golpe de calor
Cubierta, sol y reflejo del agua es la combinación perfecta. La insolación se previene con sombra, gorra y agua. Ante mareo, piel caliente y seca, dolor de cabeza o confusión: sombra, aflojar la ropa, refrescar con paños húmedos y beber a sorbos si la persona está consciente. Si no lo está, no se le da nada por boca.
Mareo
Es incapacitante aunque no sea grave. Se previene antes de salir, no cuando ya se está mareado: descansado, sin alcohol, con algo en el estómago, mirando al horizonte, al aire libre y, si se toma medicación, tomada con antelación. A quien se marea se le da tarea: el timón marea menos que la litera.
Hipotermia
La causa de muerte más frecuente tras caer al agua. Sacar del agua en horizontal siempre que se pueda, quitar la ropa mojada, secar y abrigar, y recalentar de forma gradual y por el tronco. Nada de frotar extremidades ni de alcohol.
Reanimación cardiopulmonar
Si la persona no responde y no respira con normalidad: pedir ayuda, comenzar compresiones torácicas en el centro del pecho, unas cien por minuto y deprimiendo unos cinco centímetros, alternando con respiraciones de rescate si se está formado para darlas. No se interrumpe hasta que la persona reaccione o llegue ayuda.
Esto se lee en un libro pero se aprende en un curso presencial. Merece la pena hacerlo.