Partes del ancla
De arriba abajo: el arganeo es el anillo donde se engrilleta la cadena; la caña es el cuerpo central; los brazos parten de la cruz y terminan en las uñas, que son las que penetran en el fondo. El cepo, en las anclas que lo llevan, obliga al ancla a tumbarse en la posición correcta para clavar.
Los tipos más habituales son el arado o CQR y el Bruce, que agarran bien en arena y fango; el Danforth, ligero y de gran superficie de uña; y el rezón, de varias uñas, útil en fondos de roca y para embarcaciones pequeñas.
Cuánta cadena largar
El ancla no agarra por su peso, sino porque el tiro le llega horizontal. Lo que consigue esa horizontalidad es el peso de la cadena tendida sobre el fondo, y de ahí las referencias clásicas:
| Línea de fondeo | Longitud a largar |
|---|---|
| Cadena en todo el largo | unas 3 veces la sonda |
| Línea mixta de cabo y cadena | unas 5 veces la sonda |
Con mal tiempo se aumenta la longitud. Y la sonda que se toma como referencia es la del momento de mayor altura de marea previsible durante el fondeo, no la del instante en que se fondea.
La maniobra
- Elegir el tenedero comprobando en la carta que el fondo sea de arena o fango, que son los de mejor tenida. La roca puede trabar el ancla hasta hacerla irrecuperable y las algas impiden que la uña penetre.
- Comprobar que hay espacio para bornear — girar alrededor del ancla — sin alcanzar a otras embarcaciones ni a la costa.
- Llegar al punto con la embarcación parada, largar el ancla y filar cadena mientras se cae atrás muy despacio, para que la cadena quede tendida y no amontonada sobre el ancla.
- Comprobar la tenida dando atrás con el motor y tomando marcaciones a puntos de tierra.
Garrear y bornear
Se garrea cuando el ancla no agarra y se arrastra por el fondo: la embarcación se desplaza y hay que volver a fondear. Se bornea cuando la embarcación gira alrededor del ancla por efecto del viento o la corriente, y eso es completamente normal.
El orinque es un cabo hecho firme en la cruz del ancla, unido a un boyarín en superficie. Marca la posición del ancla y permite tirar de ella en sentido contrario para zafarla si queda trabada.
Otros elementos del equipo: el escobén es la abertura por la que sale la cadena, el molinete el mecanismo que la cobra y la boza el cabo que asegura el ancla trincada en navegación.
El molinete y la maniobra de leva
El molinete cobra la cadena. Su tambor dentado, el que engrana los eslabones, se llama barbotén. Muchos llevan embrague, que permite dejar caer la cadena por su propio peso al fondear y volver a engranarla para cobrar.
La cadena se une al ancla con un grillete, y ese grillete es el punto que más se revisa: es donde se pierden las anclas.
Estados del ancla durante la maniobra, en el orden en que ocurren al zarpar:
- A la pendura: colgando del escobén, lista para largar y sin tocar fondo.
- A pique: la cadena vertical, con el ancla a punto de despegar del fondo.
- Zarpada: ya despegada del fondo; la embarcación queda libre y gobernando.
Elegir el fondeadero y vigilar
Antes de largar se comprueban cuatro cosas: tenida del fondo, abrigo del viento previsto, sonda suficiente en el momento de menos agua, y espacio para bornear.
El círculo de borneo tiene por radio la longitud de cadena largada más la eslora: es el espacio que la embarcación va a barrer al girar con el viento o la corriente. Hay que comprobar que dentro de ese círculo no queda ni otra embarcación fondeada, ni la costa, ni un bajo.
Una vez fondeado, la vigilancia consiste en comprobar que no se garrea: se toman marcaciones a puntos de tierra, o se usa la alarma de fondeo del GPS. Con mal tiempo, la guardia de fondeo no se delega en la electrónica.
Los muertos son fondeos permanentes —un peso muerto en el fondo con su cadena y su boya— a los que se amarra sin usar el ancla propia.