La esfera terrestre
- Meridianos: semicírculos máximos que van de polo a polo. El de referencia es el de Greenwich.
- Paralelos: círculos paralelos al ecuador, que es el paralelo de referencia.
- Latitud: se mide sobre el meridiano, desde el ecuador hacia el polo, de 0 a 90 grados norte o sur.
- Longitud: se mide sobre el ecuador, desde Greenwich, de 0 a 180 grados este u oeste.
La milla náutica
Una milla náutica son 1.852 metros y equivale a un minuto de arco de latitud.
De ahí sale la regla práctica más importante del trabajo sobre la carta: las distancias se miden siempre en la escala de latitud, en los márgenes laterales. En la proyección Mercator el minuto de longitud se acorta al aumentar la latitud, así que medir en la escala horizontal introduce un error que crece con la latitud.
Un nudo es una milla náutica por hora. Decir "nudos por hora" es incorrecto: la unidad ya incorpora el tiempo.
Un cable es la décima parte de una milla, unos 185 metros.
El triángulo distancia-velocidad-tiempo
Toda la navegación de estima se reduce a tres fórmulas que son la misma:
d = v × t v = d / t t = d / v
con la distancia en millas, la velocidad en nudos y el tiempo en horas. El error más frecuente no está en la fórmula sino en el tiempo: hay que pasar los minutos a fracción de hora antes de operar. Dos horas y media son 2,5; dos horas y veinte minutos son 2,333.
Ejemplo. A 12 nudos durante 2 h 30 min: d = 12 × 2,5 = 30 millas.
Navegación de estima
La estima determina la posición a partir del rumbo y la distancia navegada desde una situación conocida. Es aproximada, porque no incorpora el efecto del viento ni de la corriente hasta que se corrige, pero es la que salva la travesía cuando falla la electrónica.
Los dos efectos que separan la derrota real de la estimada:
- Abatimiento: desplazamiento lateral causado por el viento.
- Deriva: desplazamiento causado por la corriente.
Aplicando ambos a la situación de estima se llega a la situación verdadera.
Instrumentos
- Compás o aguja náutica: da el rumbo respecto al norte magnético, afectado por el desvío propio de la embarcación.
- Corredera: mide la velocidad y la distancia navegada respecto al agua, no respecto al fondo. La diferencia es justamente la corriente.
- Sonda: mide la profundidad. Conviene saber si está calibrada desde la quilla, desde el transductor o desde la flotación.
- Sextante: mide alturas de astros y ángulos, base de la navegación astronómica del Capitán de Yate.
Las cartas mercatorianas
Las cartas náuticas se construyen en proyección mercatoriana, y se clasifican por su escala y su uso:
| Tipo | Para qué |
|---|---|
| Carta de recalada | Aproximación desde alta mar; escala pequeña |
| Carta costera | Navegación a lo largo de la costa |
| Portulanos | Puertos y sus accesos; escala grande, mucho detalle |
| Cartuchos | Ampliaciones de una zona concreta, insertadas dentro de otra carta |
La información que proporcionan: accidentes de la costa y del terreno, puntos de referencia visibles desde el mar, luces, marcas, balizas, peligros, y las zonas prohibidas o restringidas.
Y un lenguaje propio de signos y abreviaturas que hay que saber leer: faros y su característica, sondas, naturaleza del fondo —arena, fango, roca, algas—, veriles y la declinación magnética con su variación anual.
Publicaciones náuticas
- Derroteros: describen costas, puertos, recaladas, peligros y corrientes, con el
detalle que no cabe en una carta.
- Guías náuticas para la navegación de recreo: fondeaderos, servicios de puerto,
calados de pantalán.
- Libros de faros: situación, característica y alcance de todas las luces.
- Anuario de mareas y avisos a los navegantes.
Medir el tiempo, la distancia y la velocidad
Las escalas de latitudes están en los márgenes laterales y las de longitudes en los superior e inferior. Solo la de latitudes sirve para medir distancias.
La corredera mide la distancia navegada respecto al agua. Como ningún instrumento es exacto, se le aplica un coeficiente de corredera: el cociente entre la distancia real recorrida y la que marcó el aparato, obtenido comparando ambas en un tramo conocido. Un coeficiente de 0,95 significa que la corredera marca de más y hay que corregir a la baja.
La hora reloj de bitácora (HRB) es la que se lleva a bordo y con la que se anotan las situaciones en el cuaderno. Se fija al empezar la singladura y se mantiene, aunque se cruce un huso, para que los cálculos de estima sean coherentes.