Las cinco dimensiones que hay que tener claras se confunden entre sí con facilidad, y el examen aprovecha justamente esa confusión. Conviene fijarlas en dos grupos: las horizontales y las verticales.
Dimensiones horizontales
Eslora. La longitud, medida de proa a popa. La eslora total va de la parte más saliente de proa a la más saliente de popa, incluyendo apéndices como el bauprés o la plataforma de baño. Es la medida que fija las atribuciones de cada título: hasta 6 metros la Licencia de Navegación, 8 el PNB, 15 el PER y 24 el Patrón de Yate.
Manga. La anchura máxima, medida perpendicularmente a la línea de crujía. La línea de crujía es el eje longitudinal que divide la embarcación en dos mitades simétricas.
Dimensiones verticales
Las tres se miden en vertical y guardan entre sí una relación sencilla:
Calado. De la línea de flotación hacia abajo, hasta el punto más bajo del casco o de sus apéndices. Es la parte que se compara con la sonda de la carta antes de entrar en una zona poco profunda.
Francobordo. De la línea de flotación hacia arriba, hasta la cubierta. Cuanto mayor sea, más difícil es que embarque agua.
Puntal. De la quilla a la cubierta, medido en la cuaderna maestra, es decir, en la sección más ancha.
Regla que resuelve media unidad: puntal = calado + francobordo. Si en el examen aparecen dos de las tres, la tercera sale sola.
Obra viva y obra muerta
La línea de flotación separa dos zonas del casco con nombre propio:
- Obra viva o carena: la parte sumergida. Es la que se pinta con patente antiincrustante y la que determina la resistencia al avance.
- Obra muerta: la que queda al aire, desde la flotación hasta la cubierta.
El nombre despista, porque lo intuitivo sería lo contrario. Ayuda pensar que la parte "viva" es la que está en contacto con el agua y trabaja.
Desplazamiento y arqueo
El desplazamiento es el peso del agua que desaloja la embarcación, y por el principio de Arquímedes coincide con su propio peso. El arqueo es una medida de volumen, no de peso, y se expresa en unidades adimensionales llamadas GT. No son intercambiables, aunque ambas aparezcan en la documentación de la embarcación.