Rumbo

PY · 6 min

Seguridad en la mar y comunicaciones de socorro

A 150 millas de la costa la seguridad deja de ser una lista de material y pasa a ser autonomía: nadie va a llegar en media hora. Esta unidad va de eso.

El SMSSM y sus zonas

El Sistema Mundial de Socorro y Seguridad Marítimos organiza el alertado según lo lejos que se navegue, porque de la distancia depende qué equipo alcanza a quién:

ZonaCobertura
A1Al menos una costera de VHF con llamada selectiva digital, unas 20–30 millas
A2Costeras de onda media, del orden de 100–150 millas
A3Cobertura de los satélites INMARSAT, entre los 70° N y S
A4El resto: básicamente las regiones polares

El equipo obligatorio de cada embarcación se fija por la zona en la que navega. El canal 70 de VHF queda reservado a la llamada selectiva digital y no se usa para hablar: tras el alertado por LSD, la conversación sigue por voz en el canal 16.

Los tres equipos que te encuentran

Radiobaliza (RLS o EPIRB). Emite en 406 MHz al sistema COSPAS-SARSAT. La trama lleva un identificador único, así que registrarla es tan importante como llevarla: sin registro, ese identificador no dice quién eres ni a quién avisar.

Respondedor de radar (SART). No emite por su cuenta: responde al radar de 9 GHz del buque que busca, y aparece en su pantalla como doce puntos alineados en la demora del respondedor. Al acercarse, los puntos se vuelven arcos y luego círculos.

AIS-SART. Equivalente que transmite posición por AIS en lugar de responder al radar. Cada vez más habitual, y compatible con lo anterior.

Abandono y supervivencia

El orden importa y se practica antes, no se improvisa:

  1. Separarse del buque que se hunde: hay riesgo de succión y de restos.
  2. Largar el ancla flotante, que frena la deriva —lo que mantiene a la balsa cerca

de la última posición conocida, que es donde se va a buscar— y orienta la entrada a sotavento.

  1. Recoger a quien quede en el agua.
  2. Achicar, secar y abrigar. La hipotermia mata antes que la sed.

Las señales pirotécnicas se guardan hasta que haya alguien que pueda verlas. Dispararlas al vacío es quedarse sin ellas en el momento que cuentan.

En hipotermia grave el recalentamiento es gradual y por el tronco. Frotar las extremidades devuelve sangre fría al corazón y puede provocar una parada; el alcohol dilata los vasos y acelera la pérdida de calor.

Rescate por helicóptero

El helicóptero necesita viento relativo estable y un buque previsible: se gobierna a rumbo y velocidad constantes según sus instrucciones. El cable del izador nunca se hace firme a ninguna parte del buque, y conviene dejarlo tocar el agua o la cubierta antes de cogerlo, porque acumula electricidad estática.

Coordinación

El MRCC dirige la operación desde tierra. El primero en llegar a la zona suele asumir como OSC (coordinador en el lugar del siniestro), organizando a las unidades presentes e informando al MRCC. En España, Salvamento Marítimo atiende por el canal 16 y en el 900 202 202.

El deber de auxilio del Convenio SOLAS es general: obliga a todo buque respecto de cualquier persona en peligro, sin importar pabellón ni zona, con el único límite de no poner en peligro grave al propio buque.

Incendios

En un fuego de combustible (clase B) el agente es espuma o polvo, que aíslan el líquido del aire. El chorro de agua sobre un líquido inflamable lo proyecta y extiende el fuego.

Estabilidad transversal

Es lo que decide si la embarcación vuelve sola a la vertical o no, y en Patrón de Yate se pregunta con su vocabulario:

  • Desplazamiento: el peso del agua que desaloja, que por Arquímedes iguala al peso

de la embarcación. Su fuerza actúa hacia abajo en el centro de gravedad (G).

  • Carena: el volumen sumergido. El empuje actúa hacia arriba en su centro, el

centro de carena (C), que se desplaza hacia la banda escorada al inclinarse.

  • Metacentro (M): el punto donde se cortan las sucesivas verticales del empuje al

escorar poco. Es el pivote imaginario alrededor del cual la embarcación oscila.

  • Altura metacéntrica (GM): la distancia entre G y M. Es el número que resume la

estabilidad inicial.

Los tres equilibrios, según dónde quede M respecto a G:

GMEquilibrioComportamiento
M por encima de GEstableAl escorar aparece un par que adriza. Vuelve sola
M coincide con GIndiferenteSe queda en la escora en que la dejen
M por debajo de GInestableAl escorar el par la tumba más. Vuelca

Una GM grande da un barco muy rígido, que adriza con fuerza pero con balances cortos y violentos; una GM pequeña da un barco blando y cómodo pero con poco margen. Ni un extremo ni otro.

Lo que empeora la estabilidad en la práctica: subir pesos —gente en cubierta, material en la bañera, una tabla en el techo— y las superficies libres de líquidos, que trasladan peso hacia la banda escorada. De ahí que los tanques se compartimenten y que el agua embarcada en cubierta haya que evacuarla deprisa.

Equipo de seguridad: descripción, estiba y recomendaciones

  • Chalecos salvavidas, uno por persona y de la talla adecuada, con silbato, cinta

retrorreflectante y luz según categoría.

  • Arneses y líneas de vida, para no llegar a caer al agua: en travesía y de

noche valen más que el mejor chaleco.

  • Aros salvavidas con luz y rabiza.
  • Balsas salvavidas con capacidad para toda la tripulación, revisadas en fecha.
  • Señales pirotécnicas: cohetes con luz roja y paracaídas, bengalas de

mano y señales fumígenas flotantes.

  • Extintores, medios de achique, botiquín y reflector de radar.

La estiba importa tanto como tenerlo: el material va donde se pueda alcanzar sin bajar a un pañol inundado, protegido del agua y conocido por toda la tripulación. Un extintor detrás de la puerta de la cámara en llamas no sirve de nada.

Abandono

Se abandona lo más tarde posible: el casco, aunque esté inundado, es mejor refugio y mucho más fácil de localizar que una balsa.

La balsa se libera de dos maneras. La zafa hidrostática la suelta automáticamente cuando el barco se hunde unos metros —es el disparo automático—, y la suelta manual libera la trinca a mano. En ambos casos la boza va hecha firme al barco: es al tirar de ella cuando la balsa se infla.

Al embarcar, sin mojarse si se puede, abrigado y llevando la radio portátil, agua, señales y documentación. Ya dentro: cortar la boza, alejarse, largar el ancla flotante y organizar la permanencia — turnos de vigía, racionar el agua desde el primer día, tratar el mareo y proteger del frío y del sol.

Preparar la cubierta para el rescate

Antes de que llegue el helicóptero se retiran o se aseguran los objetos sueltos de cubierta —velas, toldos, cabos, cojines— que el flujo del rotor pueda hacer volar, y se despeja la zona de izado. Es lo que más retrasa una evacuación cuando no se ha hecho.

Si hay que abandonar por evacuación, se lleva la documentación de la embarcación y de las personas, y se apagan los sistemas que puedan alimentar un fuego.

Este temario es material de estudio y no sustituye a la normativa. Ante cualquier discrepancia manda el texto oficial publicado en el BOE.

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