Salvamento individual
El chaleco salvavidas es el elemento básico. Debe llevar silbato y material retrorreflectante, y luz de encendido automático en las categorías que lo exigen. Todo ello responde a lo mismo: que te encuentren de noche. Los chalecos se cuentan por número de personas a bordo, no por plazas de la embarcación, y hay que llevar tallas adecuadas para los niños que embarquen.
El aro salvavidas con luz y rabiza se lanza de inmediato ante un hombre al agua. Además de dar flotabilidad, cumple una función que se olvida: marca el punto donde ha caído la persona, que es lo primero que se pierde de vista.
La balsa salvavidas se estiba en un lugar despejado y de zafado rápido, con la boza hecha firme a la embarcación, porque tirar de esa boza es lo que dispara el inflado. La zafa hidrostática libera la balsa automáticamente si el barco se hunde. Debe revisarse en una estación autorizada con la periodicidad marcada.
Señales pirotécnicas
Cada una tiene su momento:
- Cohete con luz roja y paracaídas. El de mayor alcance. Se lanza vertical; con nubes bajas, algo inclinado a sotavento para que la luz quede por debajo del techo de nubes.
- Bengala de mano, de luz roja. Para la aproximación final, cuando ya hay alguien buscando.
- Señal fumígena flotante, humo naranja. Es diurna: de noche no sirve de nada.
Radiocomunicaciones
El canal 16 de VHF es el de socorro, urgencia y seguridad, y se mantiene a la escucha. Las tres señales de radiotelefonía, por orden de gravedad:
- MAYDAY — peligro grave e inminente para la embarcación o las personas.
- PAN-PAN — urgencia, sin peligro inmediato para la vida.
- SÉCURITÉ — aviso de seguridad, normalmente meteorológico o a la navegación.
El canal 70 se reserva a la llamada selectiva digital (LSD) y no se usa para hablar. La radiobaliza (RLS o EPIRB) transmite en 406 MHz al sistema COSPAS-SARSAT, que identifica la embarcación y su posición.
En España, Salvamento Marítimo se contacta por el canal 16 o por el teléfono 900 202 202.
Contraincendios y achique
Los fuegos se clasifican en A (sólidos), B (líquidos inflamables), C (gases) y D (metales). A bordo el riesgo dominante es el combustible, es decir, clase B.
Ante un fuego en la cámara de máquinas: parar la máquina, cortar el combustible y no abrir la tapa. Abrirla aporta oxígeno y aviva las llamas; el extintor se descarga por la abertura mínima imprescindible.
Los medios de achique —bomba, achicador manual, baldes— y la estanqueidad del casco son la otra mitad de la seguridad. Los grifos de fondo y los pasacascos se revisan periódicamente: de ahí procede buena parte de las vías de agua.