Un ciclón tropical no es una borrasca grande: es otra cosa. Nace sobre agua caliente, no en un frente; no tiene masas de aire distintas ni frentes asociados; su energía viene del calor latente del vapor de agua que condensa; y su tamaño es menor que el de una borrasca de latitudes medias, con vientos mucho más violentos.
Formación
Hacen falta varias condiciones a la vez:
- Temperatura del agua por encima de 26,5 °C en un espesor de decenas de
metros.
- Latitud entre 5° y 20°, aproximadamente: hace falta fuerza de Coriolis para
que el sistema rote, y en el ecuador es nula.
- Atmósfera inestable y húmeda, y poca cizalladura de viento en altura.
- Una perturbación previa que sirva de germen, normalmente una onda del este sobre
la zona de convergencia intertropical.
Por eso hay temporada de ciclones y no ocurren todo el año: en el Atlántico norte va de junio a noviembre, con máximo en septiembre.
Estructura y ciclo de vida
En el centro, el ojo: 20 a 50 km de diámetro, con vientos flojos y cielo despejado. Rodeándolo, la pared del ojo, donde están los vientos máximos y las precipitaciones más intensas. Alrededor, las bandas espirales de cumulonimbos.
El ciclo se ordena por la intensidad del viento máximo sostenido:
| Etapa | Viento |
|---|---|
| Perturbación / onda tropical | Sin circulación cerrada |
| Depresión tropical | Hasta 33 nudos |
| Tormenta tropical | 34 a 63 nudos — recibe nombre propio |
| Huracán (tifón en el Pacífico oeste, ciclón en el Índico) | 64 nudos o más |
La escala de Saffir-Simpson clasifica los huracanes en cinco categorías por viento y daños. El temario dice expresamente que no hay que memorizarla: basta saber que existe y que la categoría 1 empieza en 64 nudos.
El ciclón se disipa cuando entra en tierra o cuando pasa sobre agua fría: se queda sin la fuente de energía. Al llegar a latitudes medias puede transformarse en una borrasca extratropical, todavía peligrosa.
Trayectoria
Es parabólica en el caso típico del Atlántico norte: se mueve primero hacia el oeste con componente norte, empujado por los alisios y por la periferia del anticiclón subtropical; después recurva hacia el norte y finalmente hacia el noreste, acelerando. El punto de recurva es el más impredecible del recorrido.
📍 Figura pendiente
Ciclón tropical del hemisferio norte visto en planta: circulación ciclónica, trayectoria parabólica con su punto de recurva, y los dos semicírculos rotulados — peligroso a la derecha de la trayectoria, manejable a la izquierda — con las flechas de la maniobra recomendada en cada uno. SVG procedural.
Semicírculo peligroso y semicírculo manejable
Dividiendo el ciclón por su línea de avance, en el hemisferio norte:
- Semicírculo peligroso: el de la derecha de la trayectoria. Ahí la velocidad
de traslación se suma a la del viento giratorio, y además el viento tiende a empujar al barco hacia delante de la trayectoria, es decir, hacia el centro.
- Semicírculo manejable: el de la izquierda. La traslación se resta al viento
giratorio y el viento tiende a alejar al barco del centro.
En el hemisferio sur es al revés: el peligroso es el de la izquierda.
Cómo saber dónde estamos y cómo maniobrar
Señales de aproximación, por orden: mar de fondo larga procedente del ciclón, cirros convergentes, caída del barómetro de más de 3 hPa respecto de la variación diurna normal, aumento del viento y del oleaje.
Con el viento por estribor en el hemisferio norte se está en el semicírculo peligroso; con el viento por babor, en el manejable. La regla de maniobra clásica para el hemisferio norte:
| Dónde | Maniobra |
|---|---|
| Semicírculo peligroso | Recibir el viento por la amura de estribor, ceñir todo lo posible y máxima velocidad, para salir hacia fuera |
| Semicírculo manejable | Recibir el viento por la aleta de estribor y correr, alejándose |
| En la trayectoria, por delante del centro | Poner el viento por la aleta de estribor y correr hacia el semicírculo manejable |
En el hemisferio sur, las mismas maniobras cambiando estribor por babor. Y la regla que está por encima de todas: en una embarcación de recreo no se maniobra un ciclón, se evita; se navega para salir de la zona con la máxima antelación y, si se está en puerto, no se sale.