El sextante mide el ángulo entre dos objetos, y en navegación astronómica ese ángulo es la altura de un astro sobre el horizonte visible. Su nombre viene del limbo: un arco de 60°, la sexta parte de la circunferencia, con el que sin embargo se miden ángulos de hasta 120°.
Por qué mide el doble
Por el principio de doble reflexión: cuando un rayo se refleja sucesivamente en dos espejos, el ángulo entre el rayo incidente y el emergente es el doble del ángulo que forman los espejos. Por eso el limbo, que abarca 60° reales, va graduado de 0° a 120°.
Las piezas que hay que saber nombrar:
- Armazón y limbo, el arco graduado en grados.
- Alidada, el brazo móvil que gira sobre el limbo y lleva el espejo grande
o índice.
- Espejo pequeño o de horizonte, fijo, mitad azogado y mitad transparente: por
la mitad transparente se ve el horizonte y por la azogada, el astro reflejado.
- Tambor micrométrico y nonio, que dan los minutos y las décimas.
- Anteojo y filtros o vidrios de color, para el Sol.
La medida consiste en llevar la imagen reflejada del astro a coincidir con el horizonte visto directamente: cuando se tocan, la lectura del limbo es la altura instrumental.
Error de índice
Es el error propio del instrumento: si los dos espejos no son exactamente paralelos cuando la alidada marca 0°, todas las medidas salen desplazadas lo mismo. Se comprueba antes de cada tanda de observaciones.
Cómo se obtiene:
- Sobre el horizonte: se pone la alidada en cero y se mira al horizonte. Si la
línea vista directamente y la reflejada forman una sola línea continua, no hay error. Si están desplazadas, se mueve el tambor hasta que coincidan y se lee.
- Sobre un astro: se hace coincidir la imagen directa y la reflejada de una
estrella, o se miden los dos bordes del Sol y se promedia.
Cómo se aplica:
| Lectura | Nombre | Corrección |
|---|---|---|
| Mayor que cero, dentro del limbo | Error por exceso | Se resta |
| Menor que cero, fuera del limbo | Error por defecto | Se suma |
La regla mnemotécnica de toda la vida: «si está en el limbo, se quita; si está fuera, se pone». Un error de índice de más de unos pocos minutos conviene eliminarlo físicamente ajustando el tornillo del espejo pequeño; los pequeños se dejan y se aplican como corrección, que es más seguro que andar tocando espejos.
Cómo se observa
- Sol: se bajan los filtros antes de mirar, nunca después. Se lleva el **limbo
inferior a tocar el horizonte —es el que pide el Almanaque en sus tablas de corrección— y se balancea** el sextante suavemente alrededor de la línea de visión: el astro describe un arco y la altura buena es la del punto más bajo de ese arco, que es cuando el instrumento está vertical.
- Estrellas y planetas: solo hay ventana durante los crepúsculos, cuando
se ven a la vez las estrellas y el horizonte. Fuera de ahí, o no hay estrella o no hay horizonte. Conviene llevar preparada la lista de astros previstos con su altura y azimut aproximados y prerreglar el sextante.
- Se anota la hora exacta de cada observación, al segundo, junto con la
lectura. Sin la hora, la medida no vale para nada.
Cuidados
Es un instrumento de precisión y se estropea por golpes y por corrosión: se coge siempre por el armazón, nunca por la alidada ni por los espejos; se guarda en su estuche en cuanto se termina; se seca el salitre con un paño suave y se limpian los espejos solo con lo que indique el fabricante; no se deja al sol ni en un mamparo que vibre. Un sextante bien tratado dura una vida; uno que se cae, no vuelve a valer.