Rumbo

CY · 3 min

Formas tormentosas

Una tormenta es aire inestable llevado al extremo: aire cálido y húmedo que sube con violencia, condensa y forma un cumulonimbo, la nube que va del nivel del mar hasta la tropopausa. Todo lo que sigue —chubascos, aparato eléctrico, trombas— es lo que ocurre dentro y debajo de esa nube.

Chubascos

Precipitación de corta duración, de inicio y final bruscos y de intensidad fuerte y variable, asociada a nubes de desarrollo vertical. Es lo contrario de la lluvia continua de un frente cálido, que empieza despacio y dura horas.

Lo que hay que saber para navegar es que el chubasco no viene solo: bajo un cumulonimbo activo hay una racha de viento que puede triplicar el viento medio y rolar bruscamente, y una bajada de temperatura repentina. El aire frío que desciende con la lluvia se extiende al llegar al mar y produce ese frente de racha, que es lo que tumba a un velero que no ha reducido a tiempo. Un cumulonimbo a barlovento es aviso suficiente para aferrar antes de que llegue.

Las tres etapas de una célula tormentosa: desarrollo —solo corrientes ascendentes—, madurez —ascendentes y descendentes a la vez, chubascos, granizo, aparato eléctrico— y disipación.

Trombas y tornados

Un tornado es una columna de aire en rotación violenta que baja de la base de un cumulonimbo hasta el suelo, de diámetro pequeño —decenas o cientos de metros— y vientos que pueden pasar de 200 nudos. Su recorrido es corto y errático.

Una tromba marina es el mismo fenómeno sobre el agua: un embudo que baja de la nube y levanta un remolino de agua pulverizada en la superficie. Suele ser menos violenta que un tornado terrestre y de vida más corta, pero basta para tumbar o desarbolar una embarcación de recreo. La maniobra es evitarla: se aparta el rumbo poniendo la tromba por la popa y navegando en sentido contrario a su desplazamiento, sin intentar cruzar por delante.

Fenómenos eléctricos

La separación de cargas dentro del cumulonimbo termina en descarga:

  • Relámpago: la luz de la descarga.
  • Rayo: la descarga que alcanza el suelo o el mar.
  • Trueno: el ruido de la dilatación brusca del aire calentado por la descarga.

Como la luz llega prácticamente al instante y el sonido tarda unos 3 segundos por kilómetro, contar los segundos entre relámpago y trueno da la distancia a la tormenta y, repitiendo la cuenta, si se acerca o se aleja.

El fuego de San Telmo es una descarga luminosa, azulada y silenciosa en los extremos de los mástiles y antenas cuando el campo eléctrico es muy intenso. No es peligroso en sí, pero avisa de que la tormenta está encima.

Fenómenos ópticos

  • Arco iris: descomposición de la luz solar en las gotas de lluvia. Se ve

siempre en la parte del cielo opuesta al Sol.

  • Halos alrededor del Sol o de la Luna: cristales de hielo en cirroestratos.

Clásicamente anuncian la llegada de un frente cálido en las próximas horas.

  • Espejismos: por refracción anómala en capas de aire de temperaturas muy

distintas; pueden mostrar la costa o un buque «levantados» sobre el horizonte, o esconderlos.

  • Rayo verde: destello verdoso en el instante del ocaso, con horizonte muy

limpio.

Este temario es material de estudio y no sustituye a la normativa. Ante cualquier discrepancia manda el texto oficial publicado en el BOE.

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