La norma internacional es el Convenio MARPOL, y su idea de fondo es simple: el mar no es un contenedor. Para una embarcación de recreo se traduce en unas cuantas prohibiciones concretas y en una obligación de sentido común, llevar los residuos a tierra.
Qué no se puede echar al mar
Basuras (Anexo V). La regla general para el recreo es que no se descarga nada. En particular:
- Plásticos: prohibidos siempre y en todas partes, sin excepción ni distancia.
- Restos de comida, papel, trapos, vidrio, metal y embalajes: prohibidos en aguas
próximas a la costa y en las zonas especiales. El Mediterráneo entero es zona especial.
- Aceites usados, filtros, baterías, pinturas y disolventes: a tierra, a un punto
limpio o al del puerto.
Hidrocarburos (Anexo I). Prohibida cualquier descarga de aguas con hidrocarburos —sentinas con gasoil o aceite—. La sentina se achica a tierra o se filtra. Si se produce un derrame, hay obligación de comunicarlo a la autoridad marítima.
Aguas sucias (Anexo IV). Las de los aseos. Las embarcaciones con retretes deben llevar tanque de retención y vaciarlo en la instalación del puerto. La descarga al mar solo cabe fuera de las distancias que fije la norma y nunca en puertos, fondeaderos, zonas de baño ni espacios protegidos.
Los puertos están obligados a disponer de instalaciones de recepción de residuos: es donde va todo esto.
Sanciones y buenas prácticas
Verter al mar está sancionado, y las multas por vertidos son de las más altas de la normativa marítima. Además de no verter:
- Repostar con cuidado, con un absorbente bajo la boca de llenado y sin llenar
hasta rebosar: el combustible se dilata.
- Fregar con productos biodegradables y en poca cantidad.
- Recoger la basura del fondeadero aunque no sea propia.
Espacios naturales protegidos
En el Mediterráneo hay figuras de protección específicas, y la que más afecta al recreo es la posidonia.
Praderas de posidonia. Posidonia oceanica es una planta marina —no un alga— que forma praderas, produce oxígeno, sostiene la vida del fondo y protege las playas de la erosión. Crece unos pocos centímetros al año, así que un rezón que arranca una mata destruye décadas.
- Está prohibido fondear sobre posidonia en las zonas protegidas, y varias
comunidades autónomas lo sancionan.
- Se reconoce desde arriba por las manchas oscuras del fondo, frente al blanco
de la arena. Se fondea sobre arena, en el claro, y se comprueba antes de largar.
- Donde existen, se usan los fondeaderos ecológicos o boyas de amarre
instaladas para eso.
ZEPIM. Las Zonas Especialmente Protegidas de Importancia para el Mediterráneo son espacios designados en el marco del Convenio de Barcelona por su valor natural. En ellas y en las reservas marinas hay limitaciones específicas de navegación, fondeo, pesca y buceo, que vienen en la carta y en las publicaciones locales, y que hay que consultar antes de entrar.