Amarrar bien no es dar muchas vueltas: es poner cada cabo en la dirección en la que trabaja. Con cuatro amarras bien puestas el barco queda quieto; con ocho mal puestas, se mueve igual y se rompen las cornamusas.
Cómo se llaman
| Amarra | De dónde sale | Hacia dónde va | Qué impide |
|---|---|---|---|
| Largo de proa | Proa | Hacia proa, lejos | Que el barco caiga hacia popa |
| Largo de popa | Popa | Hacia popa, lejos | Que caiga hacia proa |
| Través de proa | Proa | Perpendicular al muelle | Que la proa se separe |
| Través de popa | Popa | Perpendicular | Que la popa se separe |
| Esprín de proa (spring) | Proa | Hacia popa | El movimiento hacia proa |
| Esprín de popa | Popa | Hacia proa | El movimiento hacia popa |
| Codera | Popa | A un punto a popa, cruzada | Sujeta la popa y permite abrirla al salir |
Los esprines son los que casi nadie da y los que evitan que el barco se pasee metro y medio adelante y atrás con el oleaje del puerto.
Cómo trabajan
- Cuanto más largas, mejor. Una amarra corta trabaja a tirones y no absorbe
nada; una larga se estira y amortigua. En un pantalán con marea, además, una amarra corta puede quedar colgando el barco o ahogado bajo el agua.
- Simetría: los cabos deben tirar en direcciones opuestas y equilibradas, de
forma que el barco quede sujeto entre ellos, no colgado de uno.
- Ángulo pequeño con el muelle para los largos, para que trabajen en su
dirección; perpendicular para los traveses.
- Defensas a la altura del punto de contacto, no donde queden bonitas.
- Protección contra el roce donde el cabo pasa por la regala o el guía.
En el noray y en la cornamusa
- En el noray o en la bita del muelle, la gaza se pasa por debajo de las
que ya estén, y se saca por el interior de sus gazas: así cualquiera de los dos barcos puede largar sin necesidad de que el otro lo haga.
- En la cornamusa del barco: una vuelta redonda completa primero, después dos o
tres cruces en ocho, y un cote final solo si hay riesgo de que se afloje. Nunca se empieza por el cote.
- Las amarras que quedan de guardia se dejan listas para largar, con el chicote
a bordo, no hechas firmes en tierra por los dos extremos.
Usar las amarras para maniobrar
Un cabo bien puesto hace lo que el motor no puede en un espacio reducido:
- Abrir la popa para salir: se deja el esprín de proa hecho firme, se da avante
despacio con el timón hacia el muelle y la popa se abre sola. Después se larga y se sale marcha atrás o avante según convenga.
- Abrir la proa: lo mismo con el esprín de popa dando atrás.
- Frenar el barco al atracar: se pasa el largo de proa al noray, se toma vuelta
y se filma —se deja correr controlando la tensión—, no se sujeta en seco.
Esto es lo que permite maniobrar con viento de costado en un atraque estrecho sin depender de la potencia del motor.