De todos los instrumentos de a bordo, el barómetro es el único que predice. No dice qué tiempo hace: dice qué tiempo va a hacer, y lo dice con horas de antelación si se mira la tendencia y no el número.
Presión atmosférica
Es el peso de la columna de aire que hay sobre un punto. Se mide en hectopascales (hPa), equivalentes a los antiguos milibares (1 hPa = 1 mb).
- La presión normal al nivel del mar es de 1013,25 hPa, equivalente a
760 mm de mercurio.
- Disminuye con la altura, aproximadamente 1 hPa por cada 8 metros en las capas
bajas.
- En los mapas se representa con isobaras, líneas que unen puntos de igual
presión reducida al nivel del mar.
Se mide con el barómetro aneroide, una cápsula metálica al vacío que se deforma con la presión, o con el barógrafo, que es un barómetro que dibuja la curva de las últimas horas o días en un papel. El barógrafo es más útil, porque lo que importa no es el valor sino su evolución.
La tendencia barométrica
Es la variación de presión en las últimas tres horas, y es el dato de predicción:
| Tendencia | Qué anuncia |
|---|---|
| Presión bajando despacio | Empeoramiento gradual, borrasca aproximándose |
| Presión bajando deprisa (más de 1 hPa por hora, o 3 hPa en tres horas) | Mal tiempo importante y viento fuerte en pocas horas |
| Presión subiendo | Mejoría, entrada de aire más estable |
| Presión subiendo muy deprisa tras un mínimo | Frente frío pasado: rachas fuertes y chubascos, aunque despeje |
| Presión estacionaria y alta | Tiempo estable |
Hay además una variación diurna normal de un par de hectopascales, con dos máximos y dos mínimos al día, que se nota sobre todo en latitudes bajas: solo se considera significativa la variación que se sale de ese ritmo.
Para que la lectura sirva, el barómetro se ajusta con un valor conocido —el del puerto, o el de un parte reciente— y se anota su lectura a horas fijas.
Temperatura
Es la medida del calor del aire, y se expresa en grados centígrados o Celsius (°C), la escala en que 0 °C es el punto de fusión del hielo y 100 °C el de ebullición del agua a presión normal. Se mide con el termómetro, colocado a la sombra y ventilado: al sol mide la radiación, no el aire.
Lo que interesa a bordo no es el valor sino las diferencias:
- Entre el aire y el agua: si el aire es más cálido que el mar, hay riesgo de
niebla de advección; si el mar es más cálido, el aire se vuelve inestable y aparecen cúmulos y chubascos.
- Entre tierra y mar a lo largo del día: es lo que genera las brisas
costeras.
- Un descenso brusco de temperatura acompaña casi siempre al paso de un frente
frío, junto con el rolar del viento y la subida del barómetro.
La temperatura también condiciona la sensación de frío en la mar: con viento y ropa mojada, 15 °C bastan para producir hipotermia en unas horas.