El barco casi nunca recorre el camino que marca su proa. El viento lo empuja de costado y la corriente lo arrastra entero, y las dos cosas juntas hacen que el rumbo que se gobierna y el camino que se deja sobre el fondo sean distintos. No tenerlo en cuenta es la causa habitual de llegar a la costa una milla más allá de donde se pretendía.
Abatimiento
Es el ángulo entre el rumbo verdadero y el camino que el barco sigue sobre el agua, producido por el viento, que empuja lateralmente la obra muerta y la superficie vélica.
- Depende de la fuerza del viento, de su ángulo respecto del barco y de la
obra muerta: máximo con viento de través, nulo con viento de proa o de popa.
- Un barco a motor con mucho francobordo abate más de lo que se cree; un velero,
además, abate por su propia forma de navegar ceñido.
- Se aprecia mirando la estela: si la estela no sale alineada con la crujía,
ese ángulo es el abatimiento.
- Se aplica siempre hacia sotavento: el barco se desplaza hacia donde le empuja
el viento.
Al camino sobre el agua se le llama rumbo de superficie.
Deriva
Es el efecto de la corriente. No es un ángulo del barco: la masa de agua entera se mueve y se lleva al barco con ella, así que actúa igual esté parado o navegando, y a bordo no se nota absolutamente nada.
- Se conoce por el anuario de mareas, el derrotero o las publicaciones, y sobre
todo se mide: comparando la situación de estima con una situación verdadera, la diferencia entre las dos dividida por el tiempo es la corriente que ha actuado.
- Comparar la velocidad de la corredera —respecto del agua— con la del GPS
—respecto del fondo— también la delata.
Al camino resultante sobre el fondo se le llama rumbo efectivo, y es el que se traza en la carta.
Cómo se encadenan
Rumbo de aguja
+ corrección total → Rumbo verdadero
+ abatimiento → Rumbo de superficie (camino sobre el agua)
+ deriva → Rumbo efectivo (camino sobre el fondo)
Y al revés, cuando lo que se quiere es llegar a un punto: se parte de la derrota deseada, que es el rumbo efectivo, se le descuenta la corriente, después el abatimiento y por último la corrección total, y lo que sale es el rumbo de aguja que se le da al timonel.
Lo que hay que retener
- El viento produce abatimiento; la corriente produce deriva. No se mezclan y no
se corrigen igual.
- Una corriente de un solo nudo no observada son 24 millas de error al cabo
de un día.
- Por eso se sitúa el barco periódicamente aunque haya GPS, y por eso al recalar
sobre una costa se apunta deliberadamente a un lado —a barlovento o corriente arriba de la entrada— en vez de a la bocana: así se sabe hacia qué lado hay que corregir cuando aparezca la costa.