Rumbo

PY · 2 min

Carta: situación de estima

La estima es saber dónde se está sin observar nada de fuera: a partir de una situación conocida, del rumbo que se ha gobernado y de la distancia que se ha navegado. Es lo que sostiene la navegación cuando no hay marcas, hay niebla o falla la electrónica, y es la base sobre la que se corrige después con líneas de posición.

Estima simple

Datos: situación de salida, rumbo y velocidad, tiempo navegado.

  1. Se pasa el rumbo de aguja a verdadero con la corrección total.
  2. Se calcula la distancia: d = V × t.
  3. Desde la situación de salida se traza el rumbo verdadero y se lleva la

distancia.

  1. El punto obtenido es la situación de estima, y se marca con un semicírculo

con un punto y la hora, para distinguirla de una situación verdadera.

Si ha habido cambios de rumbo, se encadenan los tramos: cada uno con su rumbo, su velocidad y su tiempo, uno a continuación del otro.

Estima con viento

El viento hace abatir, así que el camino sobre el agua no es el rumbo verdadero sino el rumbo de superficie:

Rs = Rv + abatimiento     (viento por estribor: abate a babor)
Rs = Rv − abatimiento     (viento por babor)

Se traza el rumbo de superficie y sobre él la distancia navegada. La regla, dicha sin fórmulas: el barco se desplaza hacia sotavento de la línea de su proa.

Estima con viento y corriente

Es la estima completa, y se resuelve como el triángulo de corrientes:

  1. Del rumbo verdadero se pasa al de superficie con el abatimiento.
  2. Desde la salida se lleva el rumbo de superficie con la distancia navegada en el

tiempo considerado.

  1. Desde ese extremo se lleva el vector corriente correspondiente a ese mismo

tiempo.

  1. El extremo final es la situación de estima, y la recta desde la salida es el

rumbo efectivo.

Estrictamente, cuando se ha tenido en cuenta la corriente el resultado ya no es una estima pura; el examen sigue llamándolo situación de estima, y lo importante es el procedimiento.

Buenas prácticas

  • Se lleva siempre, aunque haya GPS, y se anota en el diario: rumbo, velocidad

y hora de cada cambio. Es lo que permite seguir navegando el día que se apaga la pantalla, y lo que da la posición de partida de una búsqueda si hay que pedir auxilio.

  • Se compara con la situación verdadera cada vez que se puede, y de la

diferencia sale la corriente real.

  • La estima acumula error: cuanto más tiempo pase desde la última situación

verdadera, mayor es el círculo de incertidumbre. Por eso se recala con margen y nunca se apura una piedra fiándose de una estima de seis horas.

Este temario es material de estudio y no sustituye a la normativa. Ante cualquier discrepancia manda el texto oficial publicado en el BOE.

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