Muchas veces solo hay una marca a la vista, o las dos que hay no se pueden tomar a la vez. Entonces se observa una línea de posición, se navega un rato y se observa otra. Como la primera dice dónde estábamos entonces, hay que transportarla hasta la hora de la segunda antes de cortarlas.
El transporte
Una línea de posición se transporta desplazándola paralelamente a sí misma según el rumbo y la distancia navegados entre las dos observaciones.
- Se traza la primera línea de posición y se anota su hora.
- Se calcula el camino recorrido entre las dos observaciones: rumbo efectivo y
distancia = velocidad × tiempo. Si hay corriente conocida, el camino es el efectivo, no el de superficie.
- Se toma un punto cualquiera de la primera línea —lo cómodo es el pie de la
perpendicular o el punto de corte con la derrota—, se lleva desde él ese vector, y por el extremo se traza la paralela a la línea original. Esa es la línea transportada, y se rotula con las dos horas.
- Se traza la segunda línea de posición, con su hora.
- El corte de la línea transportada con la segunda es la situación verdadera
a la hora de la segunda observación.
Los casos del temario
- Dos demoras a la misma marca, separadas en el tiempo. Es la situación por
demoras no simultáneas de toda la vida.
- Demora y distancia radar tomadas en momentos distintos.
- Enfilación transportada: se pasa por una enfilación, se anota la hora, y más
tarde se toma una demora o una distancia. La enfilación transportada mantiene su precisión, así que esta combinación es muy buena.
Precisión
El transporte arrastra todo lo que tenga de malo la estima intermedia: si en esa hora ha actuado una corriente que no se ha tenido en cuenta, la línea se transporta mal y el corte sale desplazado. Por eso:
- Cuanto menos tiempo pase entre las dos observaciones, mejor.
- El ángulo entre la línea transportada y la segunda debe seguir siendo lo más
próximo a 90° posible.
- Si entre las dos observaciones se ha cambiado de rumbo, el transporte se hace con
la suma de los tramos navegados, no con la recta de salida a llegada estimada a ojo.
Caso particular: ángulos de 45° y de 90°
Con una sola marca y navegando a rumbo constante, hay dos combinaciones clásicas que resuelven la distancia sin transportar nada:
- Marcaciones de 45° y 90° («la del cuarto y la del través»): la distancia a la
marca cuando está por el través es igual a la distancia navegada entre las dos marcaciones.
- Duplicar la marcación: cuando la marcación se hace el doble de la primera, la
distancia a la marca es igual a la navegada entre ambas.
Son útiles para comprobar mentalmente si el resultado gráfico es razonable.