El viento no empuja el agua: la ondula. En una ola las partículas describen órbitas casi circulares y vuelven prácticamente al mismo sitio; lo que avanza es la forma, no el agua. Por eso una boya sube y baja pero no se va con el oleaje.
Cómo se forman
El rozamiento del viento sobre la superficie crea primero un rizado, que da al viento más superficie donde agarrarse y hace crecer las ondulaciones. El tamaño al que llegan depende de tres factores, y de los tres el que más se olvida es el segundo:
- La intensidad del viento.
- La persistencia: cuánto tiempo lleva soplando con esa fuerza y dirección.
- El fetch: la extensión de mar libre sobre la que sopla sin obstáculos.
Un viento fuerte que acaba de entrar levanta poca mar; el mismo viento doce horas después, con 200 millas de fetch, levanta un temporal. Y por eso a sotavento de una costa, con fetch corto, se puede navegar con viento fuerte y mar llana.
Las medidas de una ola
| Elemento | Definición |
|---|---|
| Cresta | La parte más alta |
| Seno | La parte más baja |
| Altura | Desnivel vertical entre el seno y la cresta |
| Longitud | Distancia horizontal entre dos crestas consecutivas |
| Periodo | Tiempo que tardan en pasar dos crestas por el mismo punto |
| Velocidad de propagación | Longitud dividida por el periodo |
La altura significativa que dan los partes es la media del tercio de olas más altas: siempre habrá olas mayores que ella, y alguna casi el doble.
Mar de viento y mar de fondo
- Mar de viento: la que levanta el viento local en ese momento. Olas cortas,
desordenadas, de crestas empinadas y a menudo rompientes, con periodo corto.
- Mar de fondo o mar tendida: la que llega de lejos, generada por un temporal
que puede estar a cientos de millas. Olas largas, redondeadas, regulares y con periodo largo. Se propaga fuera de la zona donde se formó, y por eso una mar de fondo creciente con cielo despejado es el primer aviso de un temporal lejano que se acerca.
Las dos se superponen: el estado de la mar real es la suma de la mar de viento y de una o varias mares de fondo, y cuando coinciden en fase aparecen las olas excepcionales.
Cuándo rompe una ola
Una ola rompe cuando su altura se hace grande frente a su longitud —cuando la cresta se empina más de lo que la ola puede sostener—. Eso ocurre por tres motivos, y los tres son sitios que hay que evitar:
- Poca profundidad: al entrar en aguas someras la ola frena, se acorta y crece.
Por eso rompe en las barras y en los bajos.
- Corriente contraria al oleaje: acorta la longitud y empina las olas. La
entrada de una ría con vaciante y mar de fuera es peligrosa por esto.
- Viento muy fuerte, que rompe la cresta directamente.
La escala Douglas clasifica el estado de la mar de 0 a 9 por la altura de las olas —de mar llana a mar montañosa—, y es la que usan los partes en español: marejadilla, marejada, fuerte marejada, gruesa, muy gruesa, arbolada.