Rumbo

PY · 2 min

Publicaciones náuticas y su corrección

Una carta náutica no es un documento definitivo: es una foto del fondo, de las balizas y de los servicios en la fecha en que se editó. Los bajos no se mueven, pero las boyas cambian de posición, las luces cambian de ritmo, se dragan canales y aparecen naufragios. Mantener al día la documentación es una obligación del patrón, y en un yate en travesía es lo que separa una recalada segura de una sorpresa.

Las publicaciones y quién las hace

En España las edita el Instituto Hidrográfico de la Marina:

PublicaciónPara qué
Cartas náuticasLa base gráfica de todo
DerroterosDescripción detallada de la costa, recaladas, fondeaderos, corrientes y régimen de vientos
Libro de faros y señales de nieblaCaracterísticas completas de cada luz
Anuario de mareasPredicción de pleamares y bajamares
Guía del naveganteServicios, radiocomunicaciones, normativa
Avisos a los navegantesLas correcciones de todo lo anterior

Avisos a los navegantes

Son las correcciones oficiales, y llegan por tres vías con alcances distintos:

  • Grupo de avisos semanal del Instituto Hidrográfico, con las correcciones

permanentes que hay que anotar en las cartas y en los libros.

  • Radioavisos náuticos, por Navtex y por radio, con lo urgente: una boya

apagada, un naufragio reciente, unas maniobras militares, un cable a la deriva. Se dividen en costeros y locales.

  • Avisos locales de las capitanías marítimas y autoridades portuarias.

Un radioaviso es válido mientras dure la circunstancia; un aviso del grupo semanal modifica la carta para siempre.

Cómo se corrige una carta

Las correcciones permanentes se anotan a mano, en tinta violeta o morada, sobre la propia carta: se borra o se tacha lo antiguo y se dibuja lo nuevo. Al pie de la carta, en el margen inferior izquierdo, se apunta el número y el año del aviso aplicado, uno detrás de otro. Así, mirando esa lista, cualquiera sabe hasta qué aviso está corregida esa carta.

Las correcciones temporales (T) y preliminares (P) se anotan a lápiz, porque van a desaparecer o a cambiar.

En los derroteros y libros de faros se procede igual: se anota la corrección en la página correspondiente y se lleva el registro de los avisos aplicados en la hoja destinada a ello.

Lo que hay que comprobar antes de zarpar

  • Que las cartas de la zona son la última edición y están corregidas hasta el

último aviso.

  • Que los derroteros y el libro de faros también.
  • Los radioavisos vigentes de la zona por la que se va a navegar.
  • En cartografía electrónica, que las cartas están actualizadas con la última

descarga: la pantalla no avisa de que está desfasada, y una carta electrónica vieja engaña más que una de papel vieja, porque parece siempre igual de nueva.

Este temario es material de estudio y no sustituye a la normativa. Ante cualquier discrepancia manda el texto oficial publicado en el BOE.

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