El rescate con helicóptero es la operación de salvamento con más cosas que pueden salir mal en menos tiempo, y casi todas dependen de lo que haga la embarcación. La tripulación del helicóptero no puede improvisar sobre un barco que no colabora: el papel del patrón es preparar el escenario y obedecer sin discutir lo que diga el rescatador.
En España la operación la coordina Salvamento Marítimo a través de su centro de coordinación, al que se llega por el canal 16 de VHF, por DSC, o por teléfono en el 900 202 202.
Contacto previo
Antes de que llegue la aeronave hay que haber acordado por radio —normalmente en el canal 16 y luego en el de trabajo que indiquen—:
- Posición actual y prevista, rumbo y velocidad.
- Personas a bordo, y estado del herido o enfermo.
- Tipo de embarcación, altura del palo, obstáculos en cubierta.
- Qué maniobra se va a pedir: rumbo, velocidad y banda por la que se aproximará.
Se mantiene la escucha permanente en ese canal durante toda la operación.
Preparativos a bordo
- Despejar la zona de izado: normalmente la popa. Fuera toldos, antenas
abatibles, drizas sueltas, bicheros, todo lo que pueda volar con el flujo del rotor, que es fortísimo.
- Arriar las velas si es un velero, y navegar a motor. Si no es posible, se
navega solo con mayor y bien cazada, según indique el helicóptero.
- Mantener rumbo y velocidad constantes los que se hayan acordado —lo habitual
es recibir el viento por una amura, con velocidad moderada y estable—. Un barco parado balancea más y es peor plataforma que uno con arrancada.
- Chalecos puestos a todos, y el herido preparado, abrigado y sujeto.
- De noche, iluminar la cubierta pero **nunca apuntar los focos al
helicóptero**: deslumbrar al piloto es el error más peligroso de todos.
- Tener a mano un cabo solo si lo piden, y mantener la radio libre.
Durante el izado
- El helicóptero baja primero un cable guía o el propio gancho. Ese cable trae
electricidad estática acumulada: hay que dejar que toque el agua o la cubierta antes de tocarlo con la mano.
- Nunca se hace firme el cable ni el guía a ninguna parte del barco. Si el
helicóptero tiene que separarse de golpe, un cable amarrado arranca lo que sujeta o derriba la aeronave.
- Si baja un rescatador, manda él a partir de ese momento. Si baja una cesta o
un arnés solo, se coloca al accidentado como indiquen por radio y se le hace la señal convenida de listo.
- Se recoge el cable con las manos, dejándolo correr, sin enrollarlo en nada ni
sujetarlo con fuerza.
- Terminado el izado, se mantiene el rumbo hasta que el helicóptero avise de que
se separa, y se informa por radio.
Qué esperar
Los helicópteros de Salvamento Marítimo tienen un tiempo de respuesta corto —del orden de media hora desde el aviso para despegar— pero un radio de acción y una autonomía limitados: cuanto más lejos de la costa, menos tiempo pueden permanecer en la zona y más importa que todo esté preparado cuando lleguen. Por eso el aviso se da pronto y con la posición exacta, y no cuando la situación ya es irreversible.