Rumbo

PNB · PER · 3 min

El remolque

Remolcar a otra embarcación o ser remolcado es una maniobra habitual entre aficionados —una avería de motor, una hélice enredada— y también una de las que más gente lesiona, porque un cabo en tensión que rompe es un latigazo. Se hace despacio y con el material adecuado.

Aproximación

  • Se valora primero: si hay peligro para las personas, la solicitud es de

auxilio y se llama a Salvamento Marítimo, no se improvisa un remolque.

  • Se acuerda todo por radio o a voces antes de acercarse: quién remolca, por

dónde se pasa el cabo, a qué velocidad, hacia dónde se va.

  • La aproximación se hace por sotavento del averiado, despacio, con el motor

listo para dar atrás y con la gente fuera de la zona de proa. Nunca se aborda de costado en mar abierta con mar formada.

  • Ojo con los cabos en el agua del barco averiado: es la forma más rápida de

quedarse también sin hélice.

Dar y tomar el remolque

  • Se lanza una sisga o guía ligera con una boza, y con ella se cobra el cabo

grueso. No se lanza el cabo pesado directamente.

  • El cabo debe ser largo y elástico —un cabo de nailon largo absorbe los

tirones—, y su longitud se ajusta para que los dos barcos vayan en fase: las crestas de las olas al mismo tiempo, para que el cabo no dé tirones secos.

  • Se hace firme en puntos fuertes: cornamusas de proa robustas, bitas, la base

del molinete, o mejor una braga que reparta el esfuerzo entre dos puntos. Una cornamusa arrancada sale despedida.

  • Se protege el cabo del roce en la regala y en los guías con un trapo o una

manguera abierta: el roce lo corta en minutos.

  • Nadie en la línea del cabo mientras haya tensión, en ninguno de los dos

barcos. Se lleva un cuchillo a mano para cortar.

Navegar el remolque

  • Arrancar muy despacio, tomando la tensión poco a poco hasta que el cabo se

estire, y aumentar la velocidad de forma gradual.

  • Velocidad moderada y rumbo estable, evitando cambios bruscos. Las guiñadas

del remolcado se corrigen con su timón: el remolcado gobierna, no va suelto.

  • Vigilar el cabo de forma permanente: tensión, roces y punto de amarre.
  • Con mar de popa, alargar el cabo; con mar de proa, se acorta algo, pero

siempre manteniendo el sincronismo con las olas.

  • Al llegar a puerto, se recorta el remolque para maniobrar, o mejor se pasa a

remolque de costado (abarloado), que da mucho más control en un espacio reducido.

Aspectos que conviene saber

Un remolque prestado voluntariamente entre embarcaciones de recreo no es lo mismo que un salvamento: si hay peligro real y se salva el barco, puede haber derecho a un premio de salvamento. Conviene acordar de antemano que se trata de una ayuda amistosa si es lo que se pretende, y en cualquier caso el auxilio a las personas es obligatorio y gratuito siempre.

Este temario es material de estudio y no sustituye a la normativa. Ante cualquier discrepancia manda el texto oficial publicado en el BOE.

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